A nosotras nos une un vínculo muy antiguo y lejano, con lo que nuestro reencuentro después de mucho tiempo ha sido una celebración de la vida y del crecimiento. Ha sido un reencuentro de hermanas, muy muy esperado. Cuando se da esta clase de amor, el tiempo no parece haber pasado y se comparte siempre el presente, como un don.
En ella siempre tendrás el ejemplo de sensibilidad y fuerza en armonía, y espero también que ella pueda ser el puente entre tú y Africa, ya que en ese continente hunde sus raíces fuertes como las del baobab, el árbol sagrado.
Khaoula es una princesa oriental, una guerrera poderosa que trae con ella la inmensidad del desierto, el rumor del agua entre las palmeras y la calidez del sol del Meditarráneo, con la que se expresa su alma amorosa y dulce...
Y aunque a veces lo olvide, ella tiene la sabiduría de la Naturaleza, la profundidad del cielo estrellado y la generosidad y la abundancia de la Madre Tierra, siempre compasiva y amorosa.
Y aunque a veces lo olvide, ella tiene la sabiduría de la Naturaleza, la profundidad del cielo estrellado y la generosidad y la abundancia de la Madre Tierra, siempre compasiva y amorosa.
Cuando sientas que este mundo es duro y cruel, en ella podrás ver reflejadas las montañas, las cascadas, los océanos, los hermosos templos y la exhuberante naturaleza que ella habrá visitado en sus viajes, que forman el tapiz de bellos colores del que tú, mi querida hija, formas parte.
Y te recordará que tú vienes del amor, y que eres Amor.
Esta foto es del día que os conocisteis, algún día te contará lo que pásó justo después de tomar la foto)



Te diré que tu padrino hizo una observación como poco, curiosa. De esas que sólo a él se le ocurren hacer... El día escogido para la celebración era un día especial, pues el 22 es un número maestro en numerología, día que el universo escogió para que coincidieran en Madrid tus dos padrinos, Khaoula y David.



Cada día conecto más con Nur y voy disfrutando más de su compañía, de jugar con ella, de los momentos de alimentarla, de inventarme canciones, de abrazarla, de quedarnos mirándonos a los ojos largos momentos fuera del tiempo y del espacio, de mirarla furtivamente mientras duerme, de escuchar sus ruiditos... de nuestros bailes y meneos... ella es una gran bendición, un milagro dentro de un cuerpecito de bebé, el regalo más grande que me ha dado la vida junto al amor que vivo con Alex... ¡Gracias Vida! ¡Gracias dios padre-madre! 

Mona es una mujer mágica y visionaria, y como Sacerdotisa del Mar, trabaja en conexión con los cetáceos y seres de luz del mar para la sanación de las aguas del planeta, de los mares y de los océanos, que representan el inconsciente colectivo y nuestra memoria ancestral.










