sábado, 5 de noviembre de 2011

Elegimos a nuestros padres (parte II)

A algunas personas les cuesta mucho creer que hayamos elegido a nuestros padres, el tema siempre crea controversia y remueve nuestros cimientos interiores. Cuando me lo dijeron hace 15 años, no me lo podía creer. Me costó mucho tiempo de introspección y muchas ganas de comprender y de resolver mi puzzle interno. Ahora, me costaría creer lo contrario. Si fuera una loteria, si nuestro destino estuviera en manos del azar y nada más, me parecería inhumano y cruel; y sinceramente, observando la Naturaleza, veo tanta armonía y belleza que me resulta imposible creer que todo esté dispuesto al azar por un dios caprichoso y autoritario. Y viviendo el proceso de la maternidad, cada vez siento más firmemente que el creador/a nos ama con un amor tan inconmensurable que todavía no nos lo podemos ni imaginar. Quizás no creemos un un creador/a... entonces puedo decir que se me hace imposible creer que la Esencia de la vida no es sino amor y sabiduría.

Elegimos como padres a aquellas personas que nos van a dar la genética que necesitamos para poder llevar a cabo nuestra "misión", nuestro dharma, o si se quiere, para venir a realizar el propósito de nuestra alma. Sería muy complicado hablar sobre el karma, que tan mal entendido está, y no lo voy a  hacer aquí, pero lo que si se puede decir es que en el karma se encuentra toda nuestra sabiduría en potencia. Es decir, todas las experiencias o i mpresiones que ha recibido nuestra alma, se quedan grabadas en nuestro interior, y luego van a buscar la forma de reproducir en el exterior las causas que las originaron.
Así es como nosotros, entre encarnación y encarnación, elaboramos este plan perfecto que traerá de nuevo a nuestras vidas las situaciones y personas que "despertarán" en nosotros esas grabaciones antiguas para que seamos capaces de resolverlas y de transmutarlas, es decir, transformarlas en sabiduría haciéndonos conscientes de las enseñanzas que encierran.

Así, la falta de presencia de una madre o un padre en la infancia, nos puede servir para fortalecer nuestro contacto con los mundos sutiles o internos, o para hacernos fuertes e independientes, mientras que una madre "demasiado" pendiente o protectora, puede generar una incapacidad para decir "no" o para atrevernos a hacer las cosas por nosotros mismos, inseguridad en la toma de decisiones, por ejemplo. Otro caso; para alguien puede ser un suplicio tener una madre que se entromete en todo, para otro el tener otra que no se entromete pero que nunca está disponible...
O los casos de adopción, muy complejos... donde muchas veces elegimos tener una genética determinada pero "resolvemos" nuestra crianza con aquellas almas con quienes tenemos lazos y aprendizajes pendientes...
Nada es malo ni bueno, simplemente trae la impresión que despierta en nosotros la necesidad de "cambiar" algo, o de transformar algo. Y esto ocurre cuando dejamos de desear que sean "ellas o ellos" quienes cambien, y cuando nos hacemos cargo de nuestros sentimientos y emociones, cuando nos ocupamos de nuestra vida y dejamos de responsabilizar a otros de lo que nos pasa.

Nosotros elegimos a nuestros padres. Firmamos contratos consensuados antes de nuestro nacimiento. Desde nuestra conciencia más elevada a veces elegimos situaciones muy complicadas porque en ellas hay encerrada una gran porción de karma (o sabiduría) que deseamos "ventilar" lo antes posible.
Cuando transformamos estas experiencias en conciencia, nos volvemos más aceptadores, más comprensivos, más felices... sentimos paz. Cuando no somos conscientes de estas impresiones y no nos hacemos cargo sino que nos dejamos llevar por la inercia, podemos llevar vidas llenas de sufrimiento y de incomprensión...

Todo esto no justifica los malos tratos, un padre o madre maltratador definitivamente no es un buen padre, pero también necesita ser comprendido, también sufre en su interior, y seguramente no se sienta querido y difícilmente conozca otra manera de dar amor. Muchos maltratadores han sufrido maltrato. Y no es que en el "contrato" vayan "incluídos" los malos tratos... pero sí puede haber un trabajo mutuo con el respeto hacia el espacio y sentimientos del otro y de sí mismo, que es lo que se tiene que aprender y, al olvidar esto cuando nos encontramos en cuerpo físico, nos resulta todo mucho más difícil todavía y a menudo se complican las cosas aún más.
Algunas personas que han sufrido maltrato se han convertido con el tiempo en magníficos terapeutas o asistentes sociales, o personas que ayudan a los demás. Otras personas a quienes no se ha maltratado, pero a lo mejor han recibido una sola bofetada en su vida, pueden haber quedado muy marcadas e impresionadas por esa experiencia en concreto. Y esto es porque cada uno de nosotros traemos un bagaje de experiencias (karma) muy distinto, y lo que a algunos les puede resultar devastador, a otros les puede servir para encontrar un camino al que entregarse al mundo tras haber "rescatado" la sabiduría oculta que estas experiencias les traían.

De esto trata la alquimia sagrada, la transformación del plomo en oro, de nuestras impresiones dolorosas en sabiduría y liberación.
Mitos como el del Ave Fénix también nos hablan de nuestro poder para resurgir de las cenizas. En oriente, la flor de loto es el símbolo de este crecimiento interior del hombre, la cual nace del lodo, para convertirse en una hermosa flor. Y este lodo, en muchos casos, son nuestras raíces familiares (que nos ayudan a traer a esta vida lo que traemos de toda nuestra experiencia anterior, dándonos la oportunidad de sanar e integrar estas experiencias transformándolas en sabiduría).

Para comprender verdaderamente que elegimos a nuestros padres, cada una y cada uno debería sumergirse en un viaje interior a través de sus raíces familiares y de su relación con los propios padres. Cada proceso como cada personas es único e irrepetible, y puede llegar a ser muy complejo y con matices muy sutiles que poco a poco se irán despejando a lo largo de este recorrido...
 
Puede ser un camino muy duro y largo, pero hay que ser valiente para aprender a perdonar, dejar marchar el pasado y hacerse cargo cada uno de lo suyo, pero podemos hacerlo, y si creemos que no podemos solos, podemos contar con ayuda profesional. Sólo así podremos abrirnos a lo que nuestros padres tienen para darnos... aceptando que lo hagan a su manera. Comprendiéndonos a nosotros mismos podemos comprender a los demás un poco más.


"La herida es aquel lugar por donde la luz entra en ti"
Rumi

10 comentarios:

MaGiA dijo...

Hola Noraya,
Yo si creo en el dharma y creo que nuestros hijos nos elijen, al igual que nosotros elegimos a nuestros padres.
Desde tu post anterior he estado meditando sobre ello, intentando ahondar y comprender que tengo que aprender detrás de las dificultades en la relación con mis padres ¡gracias por ayudarme a recordar!
Nunca había oido la frase "La herida es aquel lugar por donde la luz entra en ti" me la dejo por aquí guardadita a ver que sale de ella.
Abrazos “recordando mi camino”

Noraya dijo...

Hola MaGiA!
La frase es de Rumi, el místico/maestro sufi...

Un abrazo para tí también,que el camino se llene de Gracia,
Noraya

Patricia dijo...

Qué pasada, yo estoy en esa fase de "enfado, luego compasión" creo poco en el perdón porque va de la mano del olvido, pero desembrazarme del primero me costará...poco a poco.

Noraya dijo...

Poc a poc... se dice en Mallorca
Un abrazo Patricia!

Una madre Pikler dijo...

AY hoy estoy tan enojada con mi madre que no se como puedo haberla elegido! y menos como mi hermano puede haberlo hecho....GUA!!!!!!!!!!!! ESTOY FURIOSA...LUCRE

Noraya dijo...

Si, Lucre, a veces pasa, no siempre es fácil, pero si nos abrimos lo suficiente, el enfado se pasa, y entran otros sentimientos más ricos...
Ánimo y um besito enorme!

Marina dijo...

HolaNoraya!! Un escrit interessantíssim i que dona per meditar molt, m'ha anat fantàstic llegir-lo, sempre he pensat en aquesta línia però tu has posat paraules i noms a aquests pensaments. Jo abans de quedar-me embarassada vaig invocar a l'univers un nens o nena que vulgués viure entre nosaltres, que necessités una vida com la que nosaltres li estem oferint i ara veig que els nens que tenim encaixen amb nosaltres i el nostre estil de criança com si fos un puzzle.
Moltes gràcies per passejar-te pel meu "pellapell.blogspot.com" i donar-me tants ànims i paraules boniques, m'ha fet molta il·lusió.
Per cert, les plomes de colors per les activitats les compro en bosses a l'Abacus, però en qualsevol llibreria en tenen per fer manualitats.
Estem en contacte!!

Marina

Noraya dijo...

Hola Marina!
M´ha encantat el teu blog i ha estat també un potn perquè trobàs algún altre blog interessant, en la línea del que estic buscant darrerament.
Avui he fet la meva primera "caixa sensorial", pujaré las fotos al blog quan tingui un poc de temps lliure...
Una vegada mes, gràcies per la informació que comparteixes!

Una abraçada,
Noraya

Anónimo dijo...

Hola excelente articulo. Yo tengo una situación para mi algo complicada estoy casada tengi una hija de 11 años desde los 4 comparte su cuarto con mi padre q ahora tiene 58 años ella me reclama su espacio y el no tiene para donde irse y lo peor es que tampoco lo intenta necesito decirle que mi hija necesita su espacio y no se como hacerlo pues se lo mal que lo va a tomar por favor orienteme no se que hacer.

Sabrina Mar dijo...

Excelente artículo.. voy a ser madre por segunda vez y feliz de saber que mis hijos me y nos han elegido; Gracias

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